Ya hace tiempo que decidí escribir lo que siento, sobre todo, para proteger mi sensibilidad y la de los que me rodean.
Cuanto más sensible me vuelvo, más sensibilidad me rodea, cuanto más confío, más confianza me dan.
Es mi única arma con la que luchar contra la codicia, el abuso, la discriminación y el engaño.
En pocos años, he conseguido llorar casi cada día, amar incondicionalmente, dar todo lo que tengo y comprender todo lo que me quitan.
Es maravilloso emocionarse constantemente y lograr deshacernos de todos esos lastres del sufrimiento de nuestros padres.
Todo lo malo que les transmitieron debe quedar atrapado en nuestro interior, mientras que sacamos lo mejor de nosotros para nuestros hijos.
El mundo cambia, hablamos de amor, de compartir, de conocer y de respetar, pero a nuestros padres les tocó vivir lo peor, destruir, pelear, contaminar, consumir…
Sólo por lo que sufrieron ellos, debemos hacer caso omiso de lo que nos enseñaron, aprender de nuevo otros valores y ayudar a los que también lo hacen.
Cuando eres feliz, la creatividad aflora y aparecen las grandes ideas, es entonces cuando debemos hacer lo contrario a los demás,
Debemos compartir nuestro conocimiento, nuestro arte, nuestro don, para que otros puedan seguir trabajándolo,
Sólo así, la inteligencia colectiva, puede crecer y crecer hasta acabar con el sufrimiento.
Quiero daros mil gracias a todos los que estáis sufriendo cambios en vuestro interior, y no tratáis de impedirlos.
Yo me dejo llevar por mi sentido común, mis valores y mi interior, mientras que mi vida mejora día a día.
Jon.
No hay comentarios:
Publicar un comentario