Querida hija:
Cuando oigo al imbécil del presidente del país en el que vivo, utilizando el término "inmigración ilegal" es cuando me doy cuenta de que pertenecemos a dos mundos totalmente distintos. El pertenece al país de sus leyes, el país de los buenos y los malos, el de los listos y los tontos, pero sobre todo pertenece al país de los ricos y de los pobres, yo en cambio pertenezco al país donde todas las personas son iguales, las que tienen dinero y las que no, las que pasan hambre y las que no, pero sobre todo pertenezco al mundo donde una persona jamás puede ser ilegal, es un concepto que no existe, una persona es persona, puede cometer delitos, como los que cometen los políticos y los banqueros, puede cumplir o no condenas por haber robado a los demás, como los políticos y los banqueros, pero en mi mundo, ni los políticos corruptos, ni los banqueros codiciosos, ni los inmigrantes que pretenden comer, pueden jamás llegar a ser personas ilegales. Podría aceptar el concepto de "personas ilegales" el día que individuos como Bárcenas, Millet, Blesa o Pujol sean considerados también como personas ilegales.
Tu Papá ignorante que te quiere.