Querida hija,
Te quiero tanto que sólo de pensar que algún día te separarás de mi, y pensar que caminarás sola por este mundo cruel lleno de sin-sentidos, me produce un terror que paraliza mi cuerpo. Mi sentido común me dice que mi preparación para protegerte no se puede basar en la violencia, es decir, no basta en enseñarte a pelear utilizando algún tipo de artes marciales, está claro que esto es un error y no funciona, más bien todo lo contrario, te perjudica.
La única manera de hacerte fuerte para el futuro es cultivar tu inteligencia, ayudarte a que seas más lista que los demás, explicártelo todo, sin tabúes, pero protegiendo tu sensibilidad. Debes estar preparada para el futuro, y debes estar preparada para comprender todo lo que suceda a tu alrededor, sin que te cause ningún dilema a la hora de seguir dando confianza y ayuda a todos los que te rodeen.
Hoy quiero explicarte una cosa muy importante, ahora tienes sólo nueve años y no entiendes muchas de las cosas que escribo en tu libro, pero espero que cuando seas adulta y lo leas, aprendas todo aquello que yo aprendí demasiado tarde.
Quiero hablarte de esas noticias que aparecen constantemente en los informativos actuales (supongo que cuando leas esto las televisiones tradicionales habrán desaparecido), son noticias breves, de menos de un minuto, en las que, por ejemplo, se dice "ayer se encontraron 15 cadáveres y un bote en la zona marítima... " "también se han rescatado 50 sub-saharianos que se encuentran hospitalizados...", pues bien QUE NO TE ENGAÑEN, el hecho de que sólo le dediquen un minuto o que lo redacten con tal frialdad, no quiere decir que no les prestes la atención que yo, tu padre, te pido que les dediques.
Imagina que tu y yo, en vez de nacer en un país rico como España, hemos nacido en un país pobre de África, un país donde no haya comida, ni animales, ni trabajo, ni dinero, ni agua, ni tan sólo tierras donde poder cultivar algunos alimentos para subsistir. Imagina, que no hay médicos y que la mayoría de la gente que conocemos, familia, vecinos, amigos, han muerto de hambre o de enfermedades no atendidas, imagina por un momento cuántos llantos de desesperación pueden llegar a salir de un niño que está muriendo de hambre...
Ahora escribo estas palabras y se que dentro de 20 años, cuando las leas, estarás llorando, tu sensibilidad ha sido y será siempre nuestro secreto más bien guardado, nuestra arma, para defendernos, para sobrevivir, para ver donde los demás no ven, para creer, entender y sentir cosas que los demás jamás sabrán ni que existen.
Ahora sigamos imaginando... imagina que no nos queda más remedio que tomar la terrible decisión de abandonar todo lo que conocemos, todo lo que amamos y lo poco que tenemos para dirigirnos a una tierra lejana, desconocida y peligrosa. Imagina que iniciamos un largo camino donde un "traficante de personas", una persona cretina y ruin, nos pide todo el dinero que hayamos sacado de vender nuestra casa y todas nuestras pertenencias a cambio de llevarnos en un barco hasta ese nuevo continente tan deseado. Imagina que cuando llegamos al barco, nos encontramos que tal barco, es ahora un simple bote y que debemos subir a él cerca de 70 personas en vez de 30 que es la cantidad de gente que puede albergar...
Imagina que una noche, tu y yo, muertos de miedo, subimos a esa barca, junto a muchos otros papás, jóvenes, niños, madres y embarazadas... todos aterrorizados, todos nosotros gente sencilla, que jamás hemos delinquido, ni hemos hecho daño a nadie, y que mucho menos nos hemos embarcado jamás en ningún viaje con destino tan incierto e inseguro.
Imagina cariño, que ese maldito traficante de personas, llegado un punto de alta mar, decide abandonar la embarcación... e imagina que poco después alguna de las 70 personas advierte que el bote se está hundiendo, que el agua ha empezado a entrar y que nadie nos va a rescatar, imagina el miedo que pueden llegar a pasar todas esas personas, a oscuras, con mucho frío, en alta mar, con un bote hundiéndose y sus hijos entre los brazos...
Imagina un poco más, una vez hundido el barco, empiezan a morir ahogados algunos de los demás pasajeros, muchos de ellos quedan flotando a nuestro alrededor, otros están congelándose y van muriendo con las horas, a un ritmo implacable, cada hora que pasa, mueren más personas... personas normales, como tu y como yo, que jamás habrían podido imaginar que se encontrarían en semejante situación, personas que su único problema fue nacer en un país tercermundista.
Sigamos imaginando, pasan las horas y tú y yo seguimos nadando, casi muertos, helados, hambrientos y aterrorizados, pasan las peores horas de nuestras vidas y creemos que vamos a morir, en esas horas nos preguntamos cómo podemos haber llegado a esa situación y nos preguntamos que hemos hecho nosotros para merecer este fin, no entendemos porqué no basta con todo nuestro amor y nuestra esperanza para sobrevivir dignamente sin ser estafados, traficados, vendidos, maltratados, abandonados y finalmente asesinados.
Finalmente, después de pasar 24 horas en el agua, los servicios de emergencia españoles nos encuentran flotando, rodeados de cadáveres, nos rescatan, nos curan y nos llevan a un centro de extranjeros, que es exactamente igual que una cárcel pero que sirve para encerrar a personas inocentes que intentaban entrar en nuestro país para poder así salvarse de una muerte lenta y segura causada por la hambruna. Y después, aún tienes que imaginar que si tu y yo nos hubiéramos salvado de la terrible experiencia, seguramente deberíamos pasar un tiempo indefinido, pueden ser semanas, meses, o incluso más de un año en una especie de cárcel para extranjeros, esperando a que algún día alguien decida meternos en un barco (está vez si es un barco seguro) de vuelta al lugar de origen, el mismo lugar donde decidimos empezar nuestro viaje de esperanza, pero ahora ya sin opción alguna a repetirlo y habiendo perdido la dignidad que se merece todo ser humano inocente.
Siento haber tenido que ser tan explícito en mis explicaciones, sé que este texto habrá causado estragos en tu sensibilidad, sé que no habrás podido quedar impune ante tantas agresiones y sé que después de estas páginas habrás crecido, habrás reflexionado y habrás madurado.
Querida hija, cuando leas esto, no sé si todavía estaré contigo, o si habré sufrido un envejecimiento agriado y negaré haber escrito jamás semejantes tonterías, no sé si habré desistido y habré dejado de luchar por un mundo mejor, no sé si habré entrado en alguna profunda depresión y si simplemente habré entrado en una especie de imbecilidad crónica... pero quiero que me prometas que jamás permitirás que nadie más siga ignorando a estos valientes inmigrantes, quiero que me prometas que jamás permitirás que nadie les desprecie en tu presencia, sea cual sea el energúmeno que cause la agresión, y que intentarás proteger y ayudar los que consigan llegar a nuestro país, necesito que me prometas que tu ética, jamás permitirá que se le llame "ilegal" a una persona inocente, y necesito que me prometas que lucharás hasta la saciedad para conseguir que jamás se vuelvan a producir estos asesinatos.
TU PAPÁ IGNORANTE QUE TE QUIERE.
@JON_BCN
Bendita ignorancia la tuya... ; )
ResponderEliminar