viernes, 23 de marzo de 2012

TODO ES UN MOMENTO

Querida hija, esta mañana, una vez más, me has hecho reflexionar.

Me he levantado una hora antes de lo habitual. Hoy ibas a una excursión y te he preparado una tortilla de patatas y carne rebozada, me lo habías pedido hacía días y yo no quería fallarte.

Mientras cocinaba recordaba a mi madre, ella también me preparaba una bolsa de comida muy especial, los días que tenía excursión. Parece que fue ayer cuando esto sucedía y mientras estoy batiendo la tortilla me doy cuenta que han pasado treinta años. Parece que fue un momento el paso de hijo a padre, parece que fue un momento y pasó una generación.

Cuando yo iba de excursión, lo más importante de mi vida era mi madre y ahora, lo más importante de mi vida eres tú. Y entre medio parece sólo haber pasado un momento.

Antes para cualquier cosa necesitábamos "un ratito", pero ahora todo parece poder hacerse en "un momentito", comemos en un momento, cambiamos de ciudad en un momento, triunfamos en un momento y fracasamos mucho más rápido, aprendemos en un momento y olvidamos al momento, nos comunicamos en un momento, difundimos, compartimos y opinamos en un instante sin reflexión ni consecuencia alguna. Nuestro jefe nos pide algo que "se puede hacer en un momento", y recibimos montones de llamadas que deben ser contestadas al momento. El contestador está lleno de mensajes; "llámame cuando tengas un momento", "si tienes un momento hablamos", "en el momento que oigas este mensaje, llámame". Quedamos con alguien un momento, tomamos un café en un momento, llamamos a nuestra madre un momento, contestamos los mails en un momento, no sin antes pasar un momento por el facebook y mirar twitter varias decenas de momentos al día.

Cuando llegamos a casa, limpiamos en un momento, lavamos los platos en un momento, hacemos la cena en un momento y paseamos al perro en otro momento, al final del día si puedo veo la tele un momento pero me quedo dormido al momento.

Y esta mañana, cuando íbamos al cole, me has mirado a los ojos y me has dicho:

- ¿Papá, te puedes quedar para ver como salgo del cole y cojo el autocar de la excursión?... es sólo un momento.

Lo primero que he pensado; "¿cómo va a ser un momento si tienen que salir un montón de niños cogidos de la mano en fila y bien organizados?... con la de cosas que tengo que hacer!!!"
Y automáticamente y sin pensarlo, en un momento te he contestado:

- Por supuesto hija, claro que voy a esperarme.

Y me he esperado. Al final sólo han sido 20 minutos, lo que antes se le llamaba "un ratito", pero no se me olvidará nunca en mi vida la cara de felicidad que has puesto cuando salías de clase. Cuando has visto que tu padre por primera vez se había quedado a esperarte para ver como cogías el autocar de la excursión, ha sido un momento increíble, inolvidable.

"La vida es muy corta" dicen algunos, pero creo que es muy corta si la llenamos de pequeños instantes, en cambio, si llenamos nuestras vidas de "buenos ratitos" en vez de "momentos fugaces", estoy totalmente seguro de que la vida puede llegar a ser muy larga.

Tu papá ignorante.
@JON_BCN



5 comentarios:

  1. La vida es una eternidad!
    Gracias Jon por recordarnos cuales son las cosas importantes!

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  2. Como granos de un reloj de arena los momentos van cayendo, unas veces sueltos, otras abrazados, formando esos ratitos que llenan una vida.

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  3. Que bueno Jon

    Cuanta razón tienes

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  4. acabo de estrenarme en tu blog. Buen trabajo, gracias!!!!

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  5. GRACIAS SUSI, llevaba unos días sin escribir, y al leer los comentarios me he animado con un nuevo post. mil gracias de verdad, sin vosotros no tendría sentido escribir.

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