Querida hija, cuando leas esto, supongo que serás mayor y habrán pasado ya un par de décadas desde que desapareció la tele. Ahora te sonará extraño que te hable de un electrodoméstico en forma de caja cuadrada que existía en casi todas las habitaciones de nuestras viviendas, pero lee con atención porque creo que aprenderás mucho.
La televisión fue algo muy importante, sobre todo en la segunda mitad del siglo XX, después empezó la declive hasta desaparecer por completo antes del 2015. Quiero contarte cómo pasó todo porque nosotros lo vivimos en primera persona y tuvimos el privilegio de formar parte de la revolución de la televisión.
Como bien sabes, a partir del 2008 estalló una tremenda crisis fruto de la corrupción y la codicia de algunos pocos. Con ella, apareció el descontento general, el Africa, Europa, América y al final se contagió a todo el mundo. La mayoría de la gente se sintió indignada y engañada, ya no se creían nada porque cada día aparecían nuevos casos de corrupción descarada y escandalosa, casos de auténtico expolio de las arcas del estado y que más tarde quedarían inmunes o con pequeñas condenas ridículas. Algunos de los casos más escandalosos fueron los de Millet, que había estado décadas en el Palacio de la Música, Camps, que estuvo presidiendo la Generalitat Valenciana, Matas, presidente de las Islas Baleares y hasta el mismísimo Urdangarín, casado con una de las infantas, de la antigua Monarquía... Si, si, aúnque te parezca extraño, nuestro país tenía un Rey con toda su familia real, sus palacios, sus yates, sus guardias, todo un despilfarro al estilo de los cuentos antiguos dónde existían Reyes y princesas mientras el pueblo pasaba hambre y miserias.
Por otro lado estábamos la mayoría de los mortales, algunos con menos suerte que otros, cuando se quedaban sin trabajo y no podían pagar las hipotecas a los bancos, eran brutalmente echados a la calle y sus casas se subastaban a mafiosos que pagaban la mitad de su precio mientras que las familias que eran expulsadas se quedaban sin casa y con un montón de deuda acumulada que nadie les perdonaba. No se tenía en cuenta el futuro de dichas familias, aún teniendo hijos o ancianos a su cargo.
Además la clase política, que juntamente con los empresarios más aventajados habían estado manipulando todo tipo de leyes a su antojo y con el único objetivo del lucro propio, pretendían hacernos creer que los recortes en servicios sociales eran la única solución a tal pésima situación. Pero más tarde se descubrirían los límites de la corrupción, cuando se empezó a investigar en la Sanidad Pública. Con todo ello la corrupción no desaparecía por el simple hecho de que los muchísimos que habían delinquido hacía años no tenían vuelta atrás, y bajo una presión fiscal mucho más elevada, sólo les quedaba como única opción delinquir más para que no les pillaran.
Con este panorama, los ciudadanos que estábamos hartos de que nos tomaran el pelo, arruinados y esclavizados, optamos por luchar, antes de nada contra la ignorancia, a la cual tomamos por nuestra peor enemiga. A medida que investigábamos, nos dábamos cuenta de la magnitud de los hechos y rápidamente lo transmitíamos a otros ciudadanos de otras partes del mundo a través de unas tecnologías que ya no existen llamadas Twitter y Facebook. A través de estas redes nos llegaban noticias que en los medios no eran ni mencionadas, todo ello nos hizo sospechar que todos los medios de comunicación estaban manipulados.
Estuvimos meses compartiendo conocimientos mientras que los medios de comunicación más importantes aumentaban la cantidad de noticias deportivas, sobre todo de un deporte que antes le gustaba mucho a la gente llamado fútbol, ¿te lo puedes creer? Antes la gente no practicaba deporte si no que lo veían por la tele! Estábamos muy locos!
Los informativos nos hablaban sólo de las noticias que les interesaba, temas como el hambre en el tercer mundo o la conservación del medio ambiente no interesaban, pero la mayor parte del informativo era para hablar lo bien que hacían su trabajo alguno de los dos únicos partidos que tenían el poder absoluto, mientras que otras noticias se dedicaban a hablar de lo mal que lo hacían los de la otra formación política del país. Justo después de esto, se hablaba ya de fútbol, normalmente, cada día aparecían los dos entrenadores del Barça y del Madrid hablando cada día. A todas horas fútbol y más fútbol, hasta el punto que cada día teníamos partidos de fútbol por la tele y la radio, además de absurdas tertulias futbolísticas así como análisis imposibles de tácticas sólo vistas por los "especialistas". Mientras el mundo se desvanecia en nuestras narices, medio mundo estaba con serios problemas, incluso en Egipto, sucedió una cosa increíble, unos incidentes lamentables en un partido de fútbol dejaron más de 70 muertos con violencia y aquí en España apenas tratamos del tema, yo mismo oí comentarios como; "la gente está fatal" ¿te lo puedes creer? ¿Parece increíble que fuéramos tan ignorantes no cariño? Pues así éramos.
Volviendo a esos dos hombres condenados a filosofar diariamente sobre lo que podían llegar a representar 22 tíos en pantalones cortos dándole patadas a un balón, aún recuerdo sus nombres como si fuera ayer mismo, se llamaban; Pep Guardiola y Joseph Mourinho, tenían que contestar cada día durante una larga hora a las preguntas capciosas de un montón de "periodistas" deportivos, que aunque los dos entrenadores siempre decían lo mismo, incluso a menudo con las mismas palabras, los medios interpretaban cosas distintas a diario. Tienes que imaginarte que todavía existían unos periódicos que iban impresos sobre papel (aún existía la selva amazónica y nos importaba tan poco que los periódicos sobre papel estaban subvencionados por el gobierno), y lo más asombroso de todo era que el periódico más leído del país, era un periódico deportivo y el 80% de su contenido hablaba de fútbol, sobre todo de lo que habían dicho los dos entrenadores... Ahora con el tiempo, no me extraña como acabaron los dos!!!
Tienes que comprender que la gente utilizaba los medios de comunicación para evadirse de la realidad y de todos los problemas que nos estaban estrangulando, pero lo que no sabíamos al principio, era que los mismo propietarios de los medios de comunicación eran los mismos magnates propietarios de los negocios que nos estaban absorbiendo hasta nuestra última gota de vida. Poco a poco, gracias a las redes sociales y al esfuerzo de muchos de nosotros que fuimos abriéndonos los ojos los unos a los otros durante años y años, todo fue cambiando.
La estrategia era fácil, en cuando conseguías abrir los ojos a una persona que estuvo "enganchada" por el fútbol o los programas del corazón, con sólo un día que pudiera ver con claridad la verdad, ya no volvería a aceptar la mentira, y para ello la contra-comunicación y el compartir conocimientos jugarían un papel clave. Primero aparecieron los grupos de facebook dónde se compartían todas aquellas noticias que los medios deseaban "enterrar" con otras noticias que no les perjudicaban tanto, nosotros rescatábamos dichas crónicas que hablaban de corrupción, manipulación, maltratos, abusos, cargas policiales a gente pacifista, etc. y las manteníamos a "flote" en la superficie de la sobre-información que vivíamos en el momento. Aparecieron también periódicos digitales que se dedicaban a lo mismo e incluso aparecieron medios que tenían como ideal principal ser éticos, cosa que hasta el momento era inaudito.
En cuanto al audiovisual, muchos de los profesionales del momento nos dimos cuenta que nos habían estado utilizando durante décadas para ganar grandes cantidades de dinero y que nuestra vida laboral, nuestro esfuerzo, nuestra pasión y prácticamente nuestra vida entera había servido únicamente para beneficiar a los ricos y empobrecer más aún a los pobres. Esta situación nos indignaba y nos enfurecía muchísimo. A mi personalmente me avergonzaba delante de ti, no soportaba la idea de que te hicieras mayos y me preguntaras; ¿Y tú que has hecho en la vida? ¿Has hecho algo útil en tus 50 años de profesión? Por suerte me di cuenta y empecé a trabajar para remediarlo.
Por el lado de los empresarios, sus beneficios empezaron a bajar a medida que se iban "democratizando" los medios, en poco tiempo, cualquier persona con talento podía grabar una canción, hacer un documental, una película, diseñar los carteles e incluso distribuirla sin ningún tipo de necesidad de los que habían estado actuando como intermediarios hasta el momento y nos habían hecho creer que todo debía pasar siempre por sus manos, y que si prescindíamos de ellos, sería una auténtica locura. Así pues, los empresarios audiovisuales, ni cortos ni perezosos, nos fueron apretando los tornillos, querían más por mucho menos, cuando un empleado dejaba su puesto o lo echaban, automáticamente sus compañeros debían asumir sus tareas sin rechistar. Pero las audiencias seguían bajando y con ellas los ingresos y al reducirse las inversiones también la calidad de los productos audiovisuales. Mientras, los que nacimos equipados con algún talento, por pequeño que fuera, y gracias a que la crisis provocaba que los equipos de última generación bajaran hasta precios insospechables, empezamos a experimentar con shortfilms y documentales casi siempre de temática social y sin ánimo de lucro y compartiendo esfuerzos con otros compañeros. Nos habíamos percatado que ya no existía izquierda ni derecha ni Madrid, ni Barcelona, ni blancos ni negros, simplemente estaban los de arriba y los de abajo, y la gran mayoría estábamos abajo y sólo nos quedaba como arma, nuestra creatividad y compartir todos nuestros conocimientos con los demás.
Mientras que en nuestros puestos de trabajo cada vez se nos exigían más trabajos mecánicos, poco sofisticados y que requerían menos creatividad. En poco tiempo, el talento en la televisión y la radio dejó de existir, y sólo mandaban los intermediarios, que únicamente sabían copiar de sus adversarios. La discográficas desaparecieron en rápidamente, ya que tampoco les ayudó demasiado que se descubriera el gran escándalo de la Sociedad General de Autores Españoles, que se dedicaba a recibir subvenciones y después montar negocios paralelos, beneficios de los cuales no repercutían en los auténticos autores (una vez más los talentosos salían perjudicados por los intermediarios) además de haber obligado al gobierno a imponer a los ciudadanos un impuesto que después se demostró que era ilegal y que aún vosotros tres décadas después continuáis pagando. Los músicos empezaron a grabarse ellos mismos sus discos y venderlos directamente en plataformas tipo ITunes o Spotify, y a producir sus propios conciertos, ya sólo valía el talento, las influencias ya no importaban, porqué si tenías un buen tema lo publicabas en Internet y en poco más de una hora se distribuía por el mundo entero.
Mientras que los profesionales de la imagen tomábamos nota de lo sucedido y empezabamos a hacer lo mismo que nuestros colegas los músicos. La gente dejó de mirar la tele convencional en pocos años. Los programas nocivos del corazón perdieron su interés, igual que los realitys, ya que todos los televisores venían equipados con navegador de Internet y se podían descargar programas de calidad emitidos en cualquiera de las cadenas de televisión, cómodamente y a la hora que le convenía al espectador. Con este cambio de hábitos socioculturales, todo cambió, el espectador fue exigiendo cada vez más, programas de calidad que nosotros, los profesionales de la comunicación podíamos producir con una infraestructura mínima y subir a la red en un momento. Pronto aparecerían las nuevas ofertas que trajeron las "mayors" de hollywood, que por un ridículo precio tenías una tarifa plana de películas de primera calidad (no como los pésimos largometrajes que se subvencionaban en el cine español). La estocada final llegó con Netflix y otros operadores que ofrecían auténticas ofertas del audiovisual de calidad a precios realmente asequibles, muy similares a Spotify (que todavía funciona) pero con videos en vez de música.
Sin que todos esos empresarios del audiovisual llegaran jamás a comprenderlo, el imperio de los medios se desplomó y sólo triunfaron aquellos profesionales que tenían talento, y que lo compartían todos sus esfuerzos con los otros que también tenían algo de talento, por poco que fuera. No les fue tan bien a todos aquellos que sólo eran intermediarios, que únicamente sabían copiar a sus competidores y "optimizar" a sus castigados equipos humanos, aún a sabiendas que la creatividad de sus productos se vería seriamente perjudicada y con ella la felicidad de sus profesionales.
Por suerte el ser humano siempre sobrevive y siempre se revela, siempre existe una parte de la sociedad pretende enriquecerse a costa de la otra, sin saber que las riquezas materiales son como el agua que llevan los ríos, imposible de coger con las manos porqué siempre se desvanece entre los dedos, mientras la otra parte de la sociedad, más inteligente, sosegada, concienzuda y próspera, prefiere vivir cerca de los ríos, dejando que el agua corra, abundante y fresca, infinita como puede ser su felicidad y cercana para refrescarse cada vez que sea necesario.
TU PAPA IGNORANTE E IGNORADO.
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